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DESEO DE FIN DE AÑO

Estimados colegas, vengo a cerrar el año con un tema que me viene dando vueltas hace un tiempo:  desde que se publica la ley 29080 a la fecha, nos hemos registrado como Agentes Inmobiliarios 6682 personas naturales y 1040 personas jurídicas.

Esta cantidad de Agentes Inmobiliarios Registrados debería bastar para que nuestra actividad sea reconocida y obtener alguna seguridad como sucede en casi todos los otros países. Sin embargo en el Perú cada quien dispara por su cuenta y solo nos viene la conciencia gremial cuando nos enteramos de algún colega a quien no le cumpliron los terminos acordados o cuando nuestras instituciones representativas nos quieren vender cursos o eventos. Y nos preguntamos: ¿Qué sucede?

Una de las posibles aristas -no la única-  nos la da el reglamento de la Ley 29080, el Decreto Supremo Nº 097-2016-VIVIENDA artículo 4°, cuando señala que la Dirección General de Políticas y Regulación de Vivienda y Urbanismo del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento,  debe “Supervisar las operaciones inmobiliarias de intermediación que realiza el agente inmobiliario”.

Hasta donde se, caso contrario pediré las disculpas pertinentes,  ningún agente inmobiliario registrado - con experiencia como Agente Inmobiliario- trabaja, asesora o colabora en la Dirección General de Políticas y Regulación de Vivienda y Urbanismo, ¿Con qué criterio supervisan las operaciones de intermediación que realizamos?

El gremio médico o de arquitectos ¿aceptarían que un abogado -por ejemplo- supervise sus operaciones?

Quiero expresar mi respeto a quienes trabajan en la Dirección General de Políticas y Regulación de Vivienda y Urbanismo, que dirige el arq. Luis Tagle quienes son excelentes profesionales y excelentes humanos, pero no son Agentes Inmobiliarios Registrados.

Mi deseo de fin de año es que en este venidero 2018, un Agente Inmobiliario registrado integre el equipo de la Dirección General de Políticas y Regulación de Vivienda y Urbanismo porque la verdad, nuestra actividad merece más que un número de registro y muchas sanciones.

Alfredo Ganoza

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